Bimmy
Un prototipo con That Open Components evoluciona a aplicación BIM: núcleo, IFC, fragments, UI, backend, workers, dependencias, licencias y pruebas.
Tres IFC reales ponen a prueba varios visores web por carga, geometría, propiedades, federación, privacidad, colaboración, extensibilidad y coste.
Una petición para ver un modelo en web crece hasta convertirse en una aplicación BIM. Separamos visor, versiones, datos, incidencias, seguridad y operación.
Una incidencia aparece desplazada entre visores. Aclaramos qué significa Autodesk pushpins y cómo separar marcador, coordenadas, cámara, objetos, versión e issue.
Una réplica valida el modelo anterior porque confunde documento y versión. La reparamos con jerarquía, suscripciones, idempotencia, orden y reconciliación.
Estructuras comparte con planificación solo pilares, vigas y propiedades necesarias. El intercambio exige alcance, identidad, versiones, permisos, contexto y conflictos.
Una constructora convierte el cambio de marcas entre ACC Autodesk y Forma en un mapa de capacidades, licencias, permisos, APIs, regiones y límites verificables.
Una consultora convierte APS en un portal real: identidad, datos, derivados, visor, automatización, eventos, estados, costes y límites con responsabilidades claras.
Una versión BIM dispara eventos duplicados y otra no dispara ninguno. Diseñamos webhooks fiables con firma, idempotencia, colas, API, observabilidad y reconciliación.
Tres cifras de falso techo obligan a definir una integración BIM con Excel trazable: instantáneas, identificadores, unidades, autoridad, conflictos y escritura segura.
Un requisito ambiguo sobre equipos de climatización se convierte en una IDS comprobable: aplicabilidad, propiedades, cobertura, IFC, bSDD, versiones y límites.
Las puertas de un colegio convierten una hoja de requisitos en pruebas IFC con Python, IfcOpenShell, CSV e IDS, separando información, normativa y revisión profesional.